10 July, 2019

Proyectos culturales: Fuego Fatuo

Fuego Fatuo: el amor brujo de Manuel de Falla fue una puesta en escena totalmente moderna y contemporánea de El amor brujo, de Manuel de Falla, estrenada en el Teatro Lara de Madrid en 1915, una gitanería en un acto y dos cuadros escrita expresamente para Pastora Imperio con libreto de Maria de la O Lejárraga.
A través de sus canciones y danzas populares, El Amor Brujo refleja el misticismo de la cultura gitana. Particularmente española es la manera en la que las “fuerzas brutas de naturaleza incorregible”, como el biógrafo de Falla, Burnett James, explica el simbolismo del Espectro, son aplastadas por “la firmeza de la mente y del espíritu humano”, que están representados por el amor de Carmelo y Candelas.
El carácter místico, misterioso y modal de El Amor Brujo imprimió un sello particular en esta música, pues derivaba del propio corazón de la materia que fue su objeto. Cabe mencionar que Falla se sintió muy unido al flamenco, que había escuchado en su casa natal de Cádiz, y que se potencia con su profunda amistad con el poeta Federico García Lorca, con quién organiza el Primer Concurso de Cante Hondo en la plaza de los Aljibes de Granada en 1922.
Esta nueva persina, que contó con la participación de parte del equipo de ILE, se presentó como una visión más sensual, abstracta, contemporánea, pero llena de supersticiones y brujería. Se porpuso como un montaje para actriz, cantaora, orquesta y ballet, en el que Maite Gil realizó la interpretación de todos los recitados de todo el texto de la obra.